Los Tambores No Dejan de Sonar

El día en que la escuela cumplía sus 56 años (miércoles 31 de noviembre de 2005), de manera espontánea, niños y niñas de la I, II y III Etapa de Educación Básica, despertaron a los corazones  aún alertagados. Sorprendieron a tod@s con su ritmo y sus bailes. Este día no hubo ni reegeton, ni salsa erótica, ni enlatados estadounidenses sonando. El sonido del tambor se hizo sentir, para dar a tod@s una breve idea de cómo durante más 500 años han resistido las costumbres originarias africanas, presentes aún en estos días de consolidación de la reacomodación de la dominación económica mundial, en Boro, caserío de la parroquia Bolívar del Municipio Morán Estado Lara, República Bolivariana de Venezuela. Brinda este escenario excelentes posibilidades para que desde la escuela desarrollemos en conjunto con nuestros alumnos y alumnas proyectos de aprendizaje, que sin tantas divagaciones estériles, contribuyan a mantener viva nuestra identidad cultural. En el amplio espectro de emociones que estos tambores generan, es preciso señalar a la risa, si la risa que nos causa, oír aún discursos que tallan en la insolencia, cuando señalan que "No tenemos identidad" y "Que queremos ser lo que otras supuestas superculturas son". Por otra parte, es una muestra de la construcción Endógena Real-Objetiva, que no se encuentra en letras muertas o en talleres externos a la realidad comunitaria. Creo que tiene razón la Maestra Belén del Municipio Andrés Eloy Blanco, cuando emocionada por el trabajo que por allá desarrolla, me dijo: "La esperanza de este proceso son los chamos, son las niñas y niños". Sirva esta pequeña reflexión para mostrar las posibilidades de investigación social que brinda nuestro pueblo, Nuestra América: India, Negra y Morena, que no ha sucumbido ante la dominación, ni sucumbirá. Allí en Boro te esperamos maestro o maestra constructor de sueños, profesional de la esperanza.

Prof. Carlos D. Alvarado

alvaradocd@gmail.com